Con todos estos datos en la mano, usted podría preguntarse: ¿por qué entonces aún sigue siendo un tabú para muchos lo de la canita al aire? “Porque nuestra sociedad occidental está muy influenciada por cuestiones morales derivadas de ciertas ideologías religiosas, que condenaban cualquier conducta erótica que no fuera en el marco de la pareja estable. Y ahí seguimos anclados”, afirma la experta.