Y, por supuesto, no podemos dejar de resaltar dos factores más que hacen de True Detective una obra a la altura del cine más selecto. Primero, la realización de Cary Joji Fukunaga (director de todos los capítulos, otro acierto), cuyo trabajo en su ópera prima, Sin Nombre, ya fue premiado en Sundance. El director estadounidense dibuja unos escenarios opresivos y ásperos de colores imposibles, haciendo estallar la escala de grises y reflejando en imágenes la atmósfera opresiva que pretende el guión.