Y todo mientras lidian con el día a día, con problemas que a cualquiera nos suenan muy cercanos. De hecho, esa es otra de las grandes virtudes de Spaced, que cualquiera se puede sentir identificado con lo que en ella ocurre. Nadando en ese gran mar que es el paso de la juventud a la madurez, los personajes buscan su lugar mientras aclaran quiénes son y dónde pretenden acabar.