Y gracias a eso, a haber sido el laboratorio en el que un grupo de amigos empezó a experimentar y a darse cuenta de cuán bien se los pasaban juntos, que Spaced goza de esa frescura, esa inocencia un punto deslenguada de una serie que no tenía tanto como objetivo primordial contentar a la audiencia, sino a ellos mismos. Por eso es diferente. Probadla. Pediréis más.