Se nota cuando las cadenas apuestan por historias sin explotar, lo cual se refleja en la audiencia (ha renovado por dos temporadas más).
La ficción sigue al patriarca familiar, Alvey Kulina, un ex luchador de MMA dueño de un gimnasio para futuros luchadores. Su intención es sacar a la luz a la próxima generación de estrellas de las artes marciales mixtas, entre los que se encuentran sus dos hijos.