El gigante de Internet tenía una gigantesca tarea por delante, escanear y digitalizar todos los libros que existen para el mayor catálogo online de la red, Google Books. La compañía se había encontrado con el mismo problema, tenía acceso a una gran cantidad de material pero no tenía manera de descifrar automáticamente los papeles doblados, las tintas desaparecidas y las manchas de café. Así que reCAPTCHA fue una de las compras más claras de su historia.