Fue creado a principios de los 2000 por el equipo dirigido por Luis von Ahn, cuando el problema de los bots empezó a resultar más evidente. El concepto básico de los Captcha es modificar una imagen con palabras, letras o números de tal manera que un programa OCR (de reconocimiento de caracteres) no sea capaz de distinguirlos, pero sí una persona normal. Así empezó una loca carrera entre los spammers y la industria por ver quién terminaba encima. Captcha no era un sistema perfecto, claro, como se demostró cuando los spammers empezaron a contratar a cientos de personas por cantidades irrisorias, principalmente en China, únicamente para resolver Captchas uno detrás de otro.