Durante décadas la marca quedó desaparecida más que para la compraventa de relojes de segunda mano (ahora estos son un capricho para coleccionistas, y con precios no muy elevados.) Hasta que una empresa italiana (otra cosa no, pero los italianos saben encontrar una oportunidad hasta debajo de las piedras…) se hizo con los derechos de la marca y pasó de poner su sello en relojes de otros a fabricar sus propios relojes.