3. Técnica de separación. Este ejercicio es útil para cuando lo que te distrae no está en tu mente, sino en el ambiente, por ejemplo cuando debes trabajar o estudiar rodeado de personas que están conversando. La técnica consiste en imaginar que te separas de tu entorno. Cuando estés trabajando o estudiando, imagínate rodeado por una cápsula, por muros o por montañas que te aislan del mundo. Visualiza la imagen durante algunos minutos. Cuando dejes de hacerlo de forma intencionada, la sensación permanecerá.