En tan solo 90 milésimas de segundo, en el improbable caso de vuelco, el coche despliega dos barras de aluminio, que crean un espacio de supervivencia seguro para los ocupantes.
En tan solo 90 milésimas de segundo, en el improbable caso de vuelco, el coche despliega dos barras de aluminio, que crean un espacio de supervivencia seguro para los ocupantes.