Los directivos o mandos medios que tengan a un Millennial a su cargo y quieran mantenerlo como miembro de su equipo, tendrán que propiciar un ambiente motivador y flexible. En el mismo sentido, no deberán caer en el error de asignarle una tarea monótona y automática; si carecen de proyectos con perspectivas de resultados a corto plazo, buscarán otros horizontes y se llevarán consigo todo su caudal de talento.