Además, según un estudio realizado por la Universidad de Carolina del Norte, en el caso de los varones, el ejercicio de intensidad, realizado con frecuencia, está intrínsecamente ligado a una libido baja. Los investigadores realizaron un cuestionario sobre el comportamiento sexual a un total de 1.077 hombres físicamente activos. Se les preguntó, por ejemplo, que con cuánta frecuencia pensaban en sexo y cómo de involucrados estaban con el tema. También se les interrogó sobre sus hábitos de ejercicio, como la intensidad o el tipo de actividad que practicaban. Aunque el resultado del estudio no establece que la disminución de la libido sea la consecuencia directa del ejercicio intenso, sí que ha vinculado con claridad ambas situaciones.