Trabajar como policía puede ser una profesión muy exigente: hay que estar al servicio de los ciudadanos, tener un gran compromiso con la sociedad y se requiere esfuerzo y dedicación. En un principio, el físico puede ser importante por ejemplo en cuanto a las pruebas físicas, pero como en muchas profesiones no lo es para nada en el sentido del encanto ni de la belleza.