Otra buena forma de combatir las altas temperaturas en Madrid es imaginarse que estamos en invierno. ¿Cómo? Dos opciones. Yendo a Madrid SnowZone, la única pista de nieve cubierta de España y una de las mayores del mundo, donde podrás practicar esquí y snow aunque sea 20 de julio y el termómetro marque 30 grados a la sombra. Y dos, pagando 15 euros por tomarte una consumición en el Ice Bar, el local donde TODO está hecho con hielo: los vasos, los asientos, la barra… Entrar allí es sumergirte en un microclima completamente diferente, con temperaturas bajo cero. ¿Quién dijo calor?