5. Fast & Furious 8 – Adrenalina por los cuatro costados
La tranquilidad de la vida normal parece haber llegado a los miembros del equipo en el octavo capítulo de la saga. Pero todo es un espejismo. Dom es seducido una misteriosa mujer que lo arrastra al mundo del crimen organizado y traiciona así a los que más le importan. La película, como de costumbre, no escatima en acción y persecuciones con todo tipo de vehículos en escenarios como Cuba, Nueva York o el mar de
Barents en el Ártico. Los amantes del motor podrán disfrutar, por ejemplo, del Ford Fairlane de los años 50 y modelos semejantes rodando por La Habana, además de muscle cars, descapotables, el Nissan IDx Nismo o del Subaru BRZ. Se dice, por ejemplo, que los productores de la película llegaron a invertir más de 17 millones de dólares en coches en una sola escena. ¡Una pasada!