«Lloré y grité por teléfono y dije ‘corre, ven aquí que tu esposa se está muriendo atragantada con mi semen'», declaró.
El marido pensó que era una broma y que no podía ser posible, pero sus peores pesadillas se hicieron realidad en cuanto llegó al hotel y recibió la llamada del hospital confirmándole la muerte de su mujer tras atragantarse con el semen del amante.