Entre esas cargas, no podía faltar la maternidad, ya sea porque la menopausia elimina la presión de ser madre, como porque “tener hijos es duro, requiere mucho trabajo y conlleva cansancio y desgaste de la pareja. Cuando los hijos se hacen mayores y no tienen que estar pendientes de ellos, las mujeres pueden relajarse y permitir que su deseo se desarrolle, haciéndose también más rico”.
Doctor, no lubrico bien
La confianza y los avances en la comunicación a los que nos hemos referido hasta ahora desaparecen, sin embargo, cuando los problemas sexuales que surgen con la edad se trasladan a las consultas de los hospitales y de los ambulatorios. Según el estudio referido, la mitad de las encuestadas reconoce no haber hablado de estas cuestiones con su médico, mientras que, de la otra mitad, un 70% puntualiza que han sido ellas las que los han planteado, no sus doctores.