El argumento se vuelve todavía más sensible cuando el foco se dirige hacia la sexualidad femenina a partir de la menopausia. Si la representación que tenemos de los hombres maduros puede ser incluso positiva, y se acepta que en la vida de un varón entrado en años las relaciones sexuales sigan siendo un factor relevante, la fórmula: “mujer de 50 o 60 que demuestra deseo = ‘cougar’”, continúa, por desgracia, presente como prejuicio.
El envejecimiento no condiciona tanto el deseo
Parece como si la pérdida de la capacidad reproductiva de la mujer tuviera que conllevar una disminución en el interés por el sexo, ¿pero es esto cierto, o acaso la sexualidad femenina se transforma con la edad? Un estudio publicado por la University Hospitals Cleveland Medical Center viene a arrojar algo de luz sobre esta pregunta.