Daniel Fleetwood, que padecía un cáncer terminal, pudo ver la película el pasado jueves en su casa, después de que Disney, Lucasfilm y el director J.J. Abrams aceptaran la petición de Ashley, quien lanzó a través de los social networks una campaña para que su marido lograra cumplir su sueño antes de morir, a través del hastag #ForceForDaniel.