Pero más allá de este estado “ideal”, que tampoco es el de todos los trabajadores -independientemente de la actividad que desempeñen, o la jerarquía que ocupen-, la motivación no es algo lineal, matemático, con niveles siempre altos, estables y permanentes. En realidad esta energía interior llamada motivación, tiene altibajos, en algunos casos más que en otros, y causados por gran multiplicidad de causas, pero lo cierto es que los tiene.