El monosexismo es, según algunos activistas bisexuales, la raíz de la discriminación contra la bisexualidad y, en general, contra cualquier orientación sexual. No existe ni en la historia ni en la cultura, y mucho menos en los medios masivos, un par de referentes bisexuales que hayan normalizado la identidad de quienes son capaces de sentirse atraídos por ambos sexos.