Está indicado para personas a partir de los 35-40 años. También es muy eficaz como tratamiento preventivo.
La técnica no requiere realizar ninguna incisión, por lo que la colocación de los hilos es sencilla, prácticamente indolora y rápida. La recuperación es inmediata, no deja cicatrices aunque existe la posibilidad de aparición de hematomas.