Es el mejor ejemplo que demuestra que aún siguen existiendo “actividades estimagtizadas”, como las denomina Assari, y que estas son diferentes para los hombres y para las mujeres. Es el caso del número de parejas sexuales que se han tenido a lo largo de la vida: mientras que las mujeres dan una cifra inferior a la real, los hombres proporcionan una superior. Tanto en uno como en otro caso, “consideran que su comportamiento real sería considerado inaceptable socialmente”. Por decirlo coloquialmente, unas por pasarse y otros, por quedarse cortos. O al menos eso es lo que siguen pensando sobre las propias relaciones.