Esta particularidad que a simple vista es divertida puede ser mucho más peligrosa de lo que pensábamos. Es lo que advierte el investigador en Psiquiatría y Salud Pública de la Universidad de Michigan Sharvin Assari en un artículo publicado en ‘The Conversation‘. La gente miente, sí, pero eso no es baladí. Debido a su falta de sinceridad, gran parte de las investigaciones sobre sexualidad se basan en datos falsos.