Llevo todo el fin de semana pensando en si quiero hacerlo. Por una parte, me atrae muchísimo la idea. Es de esa clase de cosas que hay que probar, al menos, una vez en la vida. Pero, por otra, siento que estaría inmiscuyéndome en una relación de dos casi perfecta. ¿Y si le gusta a uno y al otro no? ¿Y si ella tiene un ataque de celos? ¿Y si quieren repetir? ¿Y si deriva en una relación de tres a lo Vicky Cristina Barcelona? Tendré que meditarlo…