Me dijo que no querían hacerlo con cualquiera, que deseaban que fuera alguien que les inspirara confianza. Una persona con la que pudieran reírse luego y el post-polvo no fuera lo más embarazoso del mundo. Apuntó su móvil en una servilleta y me dijo que me lo pensara, que podíamos quedar antes para que conociera a su mujer sin ningún compromiso.