4. ¡Di algo bonito!
De la risa nerviosa al llanto solo hay un paso y, si no, que se lo digan al protagonista de este vídeo en bucle, que no sabe si reír, llorar o contestarle a la entrevistadora.
De la risa nerviosa al llanto solo hay un paso y, si no, que se lo digan al protagonista de este vídeo en bucle, que no sabe si reír, llorar o contestarle a la entrevistadora.