Sabemos que la pequeña pantalla en la que antes apoyábamos la bailaora flamenca aún tiene muchos retos por delante, tanto industriales, el desarrollo de plataformas de pago potentes y osadas, como ‘metafísicos’, los complejos a la hora de contar las cosas, cómo contarlas, y de hacerlo para otro público que no sea el de «para todos los públicos.»