Ocho y media de la mañana. Cojo el metro en hora punta, dispuesta a acudir, como un día cualquiera más, a trabajar a la oficina. Pero el viaje de hoy no ha sido como el de todos los días. Hoy… ¡he ligado en el metro!
Ocho y media de la mañana. Cojo el metro en hora punta, dispuesta a acudir, como un día cualquiera más, a trabajar a la oficina. Pero el viaje de hoy no ha sido como el de todos los días. Hoy… ¡he ligado en el metro!