Sin embargo, no podemos negar que las verdaderas virtudes de los híbridos se pueden evidenciar en la conducción urbana, caracterizada por paradas y arranques permanentes, y no se despliegan altas velocidades. Si nuestra conducción se desarrolla mayoritariamente en carretera, será más conveniente apostar por un motor diesel moderno, aunque parezca paradójico, más ahorrador a velocidades mantenidas.