Aunque ahora puedan parecernos hallazgos obvios, en su día todos estos eran mitos sexuales ampliamente divulgados que Masters y Johnson se encargaron de desmentir. Su afán por descubrir qué ocurría en el cuerpo durante el sexo eliminó tabúes. Es quizás gracias a ellos por los que hoy se estudia, se escribe y se habla abiertamente sobre lo maravilloso que es el sexo.