Por contra, cuando tengamos que elegir un apodo, es recomendable olvidarse de los nombres demasiado extraños, rebuscados o complicados, así como aquellos demasiados largos o difíciles de pronunciar.
Por contra, cuando tengamos que elegir un apodo, es recomendable olvidarse de los nombres demasiado extraños, rebuscados o complicados, así como aquellos demasiados largos o difíciles de pronunciar.