Los cuidadores del bosque en su afán de que esto termine, han colocado letreros pidiendo a las personas de valorar sus vidas, de llamar a la policía si quieren suicidarse, etc. Pero nada de esto ha impedido que cientos de personas se sigan sintiendo atraídas por el bosque, incluso viajando desde ciudades lejanas, a quitarse la vida.