6. Piensa en el menú. En otoño e invierno los daneses no conciben una velada sin una bebida caliente. Cocinar en compañía es también muy común. Pueden reunirse con familia o amigos y hacerse unas albóndigas con un receta tradicional u hornear un pastel. Les gusta mucho también el grød, una especie de papilla o gachas que les recuerda a su infancia, porque el hygge tiene también mucho de nostalgia. Pero hygge puede ser también comprar unos quesos ricos y un buen vino y tomárselo a la luz de las velas.