2. Abre tu casa. El hygge se puede producir en cualquier sitio. Una barbacoa al aire libre en verano, un paseo por un parque, un aperitivo, una cena en un restaurante pueden ser hyggelic. Pero a los daneses les gusta más reunirse en casa y echan de menos que los españoles, más proclives a verse en bares, abran más sus puertas.