JW Anderson nos dejó también un aire muy seventies, con pantalones a la cintura, cuellos vueltos y grandes solapas. Uso preciosista de las pieles, con trajes de ante, cazadoras y pantalones de cuero y maxi-abrigos de peluche en tonos arena. También maxi se vuelven los botones, que adoptan diferentes formas como flores o rombos. Colores muy neutros en general, con predominio de marrones y negros.