Ver la serie Dates también me animó a dar el paso. Al fin y al cabo, ¿en qué se diferencia que tu amiga te presente a alguien con el que cree que congeniarías, a que lo haga una máquina? La clave está en no hacerse demasiadas ilusiones, pensando que todo aquel con el que te emparejan en la web va a ser tu media naranja.