Otra de las profesiones sexys por excelencia es la de enfermera, que ocupa el puesto número tres. En este caso, el uniforme y la «bondad» que desprenden con sus pacientes lo son todo. El top 5 lo completan las secretarias, encargadas de satisfacer los deseos de su jefe en la oficina, y las policías, dispuestas a castigar y esposar a todo aquél que no haya cumplido con la ley.