Hoy en día es muy común estar un par de semanas saliendo con un chico súper guapo y encantador (de esos que vienen por catálogo) y después de tanto esperar, llega ese momento maravilloso que les permite decidir muchos asuntos sobre el futuro cercano de una posible relación (sí, me refiero a echar un polvo), y justo cuando estás en el punto más caliente, y las manos ya no diferencian entre la ropa y la piel, tu futuro marido te dice “cielo, soy VIH positivo y aunque nos protejamos y no haya ningún riesgo porque soy INDETECTABLE, tienes que elegir si quieres o no que tengamos sexo”.