La piel masculina es más espesa que la de la mujer, por lo que además es más resistente. El hombre tiene una piel más firme y envejece más tarde pero, sin embargo, de manera más brusca. La cantidad de grasa cutánea secretada por el hombre es mayor por razones hormonales.
Los hombres tienen tendencia a presentar más imperfecciones y brillos, sobre todo en la zona de la frente y la nariz. Además, la zona de las mejillas y la parte superior del cuello, al estar sometidas al afeitado, presentan a menudo un estado de deshidratación y sequedad.