Existen diferentes tipos de piel sensible:
- Piel deshidratada: Piel tirante y con sensación de malestar y picor.
- Piel seca y muy seca: Piel que ha perdido sus funciones protectoras, se puede caracterizar por la aparición de arrugas.
- Piel mixta o grasa: Piel que presenta pequeñas zonas brillantes, generalmente sobre las aletas de la nariz, en lo alto de los pómulos, en la barbilla o en la frente.
- Piel sensible al entorno: Piel que reacciona inmediatamente a la menor contrariedad del ambiente como el humo, la humedad, el aire acondicionado, etc.
La piel del hombre y la de la mujer son distintas. Principalmente, se diferencian en tres factores fisiológicos: el espesor, la firmeza y la secreción sebácea. Los hábitos de higiene y los productos a utilizar en el cuidado de la piel masculina deben ser diferentes.