De la mano del despegue turístico, se han construido a lo largo de la costa de la Isla de Mahé, modernos hoteles conformados por chalets privados con todos los servicios que requiere el turista más exigente.
A pesar de los ingresos que implica el turismo occidental para la economía de las Seychelles, las autoridades del país han diseñado un plan de recepción destinado y pensado para un turismo de calidad, que respete las riquezas de la isla, y no sea masificado y problemático.