El exceso de sudoración

La transpiración es un proceso fisiológico absolutamente natural que solo en determinados casos puede requerir soluciones específicas para su control.

El sudor es el mecanismo con el que cuenta nuestro cuerpo para mantener constante la propia temperatura protegiendo, así, los órganos vitales del exceso de calor. Al sudar, el cuerpo se refrigera liberando esos grados de más provocados por causas diversas, entre ellas las elevadas temperaturas exteriores o la práctica de ejercicio físico.

Son las glándulas sudoríparas las responsables de que este mecanismo perfecto de control[pullquote]El hombre tiene menos glándulas sudoríparas que la mujer, aunque con una mayor actividad[/pullquote] de la temperatura funcione correctamente. Entran en funcionamiento a través de nuestro sistema nervioso, tras recibir la alerta del hipotálamo ante un calor excesivo, es decir, se trata de un proceso autónomo que no podemos controlar.

Estas glándulas se distribuyen por todo el cuerpo y, en realidad, actúan de manera constante, durante las 24 horas del día, aunque el sudor sólo resulte evidente en momentos puntuales.

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