Se consigue así convertir el estado de los depósitos grasos de sólido a líquido, pudiendo así ser expulsados a través de la orina. Por esta razón es indispensable beber al menos dos litros de agua antes y después de cada tratamiento.
Se consigue así convertir el estado de los depósitos grasos de sólido a líquido, pudiendo así ser expulsados a través de la orina. Por esta razón es indispensable beber al menos dos litros de agua antes y después de cada tratamiento.