Éstas son producto del cúmulo de células queratinizadas de la piel que se fijan al cabello. Las costras formadas producen mucho picor y se crea una necesidad de arrancarlas con el objetivo de eliminarlas. Al rascarse, se arrastran muchos cabellos juntamente con la costra, dejando zonas enrojecidas y doloridas.
Como se ha comentado previamente, en algún caso las lesiones del cuero cabelludo pueden ser una manifestación de enfermedades dermatológicas como por ejemplo, psoriasis. Esta es una enfermedad de la piel es irreversible, en muchas ocasiones es hereditaria y está relacionada con el exceso de formación de células epiteliales.