“Para prevenir estas enfermedades, los adolescentes necesitan apoyo y ayuda de los adultos, padres y educadores, en todo lo que se refiere a educación sexual e información para evitar conductas de alto riesgo en las relaciones sexuales. De hecho, los jóvenes entre 15 y 24 años representan el 50% de las personas que son diagnosticadas de ETS cada año y un 25% de ellos son portadores del virus del papiloma humano (VPH). Solo a través de la educación precoz podremos tener adolescentes informados y conseguir reducir las cifras de ETS”.