«Quise vender mi virginidad con Cinderella Escorts en vez de entregársela a un amigo futuro que puede que luego me deje. Y creo que otras muchas chicas tienen la misma postura. ¿Cuánta gente olvidaría su primera vez si a cambio reciben 2,3 millones?Todo el mundo debería responderse a esta pregunta. Por supuesto habrá distintas opiniones pero todo el mundo debe poder llevar la vida que desee», ha declarado Khefren.
«El hotel está reservado»
En este comunicado la joven también ha explicado que ha recibido ofertas de todo el mundo y que ha sido un proceso largo, pero que ya está todo atado para su encuentro sexual con el ganador de la subasta, al que ya ha conocido.