Un especial homenaje que, reúne más de 60 piezas del artista, entre las que se incluyen sus obras inéditas, traídas desde los más prestigiosos museos y centros de arte, hasta desde la colección privada de familiares de Llimona. En definitiva, un privilegio digno de visita, gracias al espléndido comisariado llevado a cabo por Natàlia Esquinas.