El Reverso, tenía una caja de forma rectangular, muy acorde con la moda del momento y un diseño de esfera de estilo Art déco. Al mismo tiempo, la personalización de la caja en la cubierta posterior que se lucía cuando el reloj estaba escondido y versiones tanto para caballero como para dama, acabó de lanzar el reloj al estrellato entre las clases pudientes de toda Europa y América, que se apasionaban por los deportes pero no querían perder su elegancia.