A lo largo de todas las temporadas de la serie el espectador ha sido testigo de la belleza y variedad de paisajes que posee Irlanda del Norte, dando vida a momentos tan emblemáticos como el asalto de los caminantes blancos en la primera temporada o la batalla de los bastardos en la sexta temporada. Irlanda del Norte es conocida como la Casa de Tronos, gracias a la multitud de importantes enclaves históricos que se han utilizado, como Dark Hedges (A) y las cuevas de Cushendun en el Condado de Antrim o las montañas de Mourne (B) en el Condado de Down, recreando algunos de los mejores momentos de la serie.